Inteligencia Artificial y entretenimiento: por qué la apuesta de Netflix por la IA puede cambiar cómo se producen las películas


En medio del aluvión constante de noticias sobre nuevos modelos de inteligencia artificial, hay movimientos estratégicos que pasan más desapercibidos pero que pueden tener un impacto mucho mayor en determinadas industrias.

Uno de ellos es la reciente adquisición por parte de Netflix de InterPositive, una empresa centrada en aplicar inteligencia artificial a procesos de producción audiovisual.

A primera vista podría parecer simplemente otro paso en la adopción de herramientas de IA por parte de una gran compañía tecnológica. Sin embargo, si observamos el contexto industrial en el que se produce esta decisión, el movimiento apunta a una transformación mucho más profunda.

Cuando la IA entra en el pipeline de producción

Netflix no es solo una plataforma de streaming. Es una de las mayores productoras de contenido del mundo.

La compañía cerró 2025 con más de 270 millones de suscriptores globales y un gasto anual en producción de contenido que supera los 17.000 millones de dólares. En una estructura de este tamaño, cualquier mejora en la eficiencia del proceso creativo y técnico puede tener un impacto económico enorme.

Aquí es donde la inteligencia artificial empieza a jugar un papel clave.

Cuando se habla de IA generativa en cine o televisión, muchas veces se piensa en generación de imágenes o vídeo. Pero la verdadera transformación suele producirse en algo menos visible: los pipelines de producción.

Este patrón ya se ha observado antes en otras industrias creativas, especialmente en el mundo de los videojuegos.

Durante los últimos años, el desarrollo de videojuegos ha incorporado herramientas cada vez más avanzadas para automatizar partes del proceso creativo y técnico. Entre ellas:

  • generación procedural de entornos y mundos virtuales
  • herramientas de asistencia para artistas y diseñadores
  • automatización de pruebas y control de calidad
  • pipelines de producción cada vez más automatizados

Este tipo de innovación no cambia solo el resultado final del producto. Cambia cómo se produce ese producto.

Y eso es precisamente lo que podría empezar a suceder ahora en la industria audiovisual.

Qué puede aportar la IA a la producción audiovisual

La incorporación de inteligencia artificial en la producción de contenido abre nuevas posibilidades en distintas fases del proceso creativo.

Por ejemplo:

Previsualización de escenas antes del rodaje
Los equipos creativos pueden explorar distintas composiciones visuales o estilos narrativos antes de iniciar una producción costosa.

Generación y optimización de efectos visuales
La IA puede acelerar procesos tradicionalmente muy intensivos en tiempo y recursos.

Doblaje multilingüe automatizado
Esto puede facilitar la distribución global del contenido con mayor rapidez y menor coste.

Análisis de audiencias y experimentación narrativa
Las plataformas pueden probar nuevas estructuras narrativas o formatos de contenido basados en datos de consumo.

Cuando estos cambios se combinan con la escala de plataformas globales como Netflix, el impacto puede ser significativo.

La economía del contenido puede cambiar

Más allá de la tecnología, el aspecto más interesante de este movimiento es económico.

Si la inteligencia artificial reduce el coste o el tiempo necesario para producir contenido audiovisual, las plataformas pueden experimentar más rápido con nuevas ideas, géneros y formatos.

Esto podría permitir:

  • producir más contenido con el mismo presupuesto
  • reducir riesgos en la fase de desarrollo creativo
  • probar formatos narrativos más innovadores
  • adaptar contenido a audiencias globales con mayor rapidez

En otras palabras, la inteligencia artificial no solo puede cambiar cómo se produce el contenido, sino también cuánto contenido se produce y quién puede producirlo.

Una transformación que apenas empieza

La adopción de inteligencia artificial en la industria audiovisual todavía está en una fase temprana.

Pero movimientos como el de Netflix muestran que las grandes plataformas ya están explorando cómo integrar estas tecnologías dentro de sus procesos productivos.

Si algo nos enseña la historia reciente de otras industrias creativas —como los videojuegos— es que cuando cambian los pipelines de producción, el impacto suele ir mucho más allá de la tecnología.

A menudo termina transformando la economía completa del sector.

Y es muy probable que estemos empezando a ver los primeros pasos de ese cambio en el mundo del cine y el streaming.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.